27/7/11

Fruta extraña




"Strange fruit", interpretada por la sublime vocalista Billie Holiday, es considerada por crítica y público una de las mejores canciones de jazz y blues de todos los tiempos. La letra viene a decir: Los árboles del Sur tienen frutas raras, / Sangre en las hojas y sangre en la raíz / Cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña, / Fruta rara colgando de los álamos / Escena bucólica del Sur galante / Los ojos desorbitados y la boca torcida / Olor de magnolias dulce y fresco / Luego, el repentino olor a carne quemada./ Hay una fruta para que los cuervos arranquen / Para que reciba la lluvia y el viento / Para que madure al sol y se caiga de los árboles / Acá hay un raro y amargo cultivo.

Lo de "cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña..." es tan literal como estremecedor. Se cuenta que una foto de un linchamiento tomada por Lawrence Beitler en 1930 inspiró un poema de Abel Meeropol, al que él mismo puso música y que acabó dando lugar a esta canción de Billie Holiday. Lo terrorífico de la fotografía es la fría naturalidad con que la chusma racista contempla a sus víctimas. Fría como la mirada del criminal que con un discurso violento y fundamentalista la ha emprendido a bombazos y tiros en Noruega. Sus acciones no nos han parecido naturales. Pero no sólo las acciones: no pueden serlo las ideas que provocan frutas extrañas. Son ideas que sustentan los fanatismos, excluyentes.

3 comentarios:

  1. ¿Porqué quereis dar protagonismo a ese loco?

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  2. dudo mucho de que esté "loco" (pobres), y ningún protagonismo: ni he enlazado la noticia, bastante hemos visto ya su careto...

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  3. Es un texto precioso, en el que una música y una letra maravillosa aderezan retazos de una triste realidad. Es curioso, que alguien hable del protagonismo de un "loco". ¿Será mala conciencia?

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